Und oft auch Taschenspielertricks. Z.B. ließ Cortés mal eine rossige Stute in ein Zelt bringen, bevor 40 Maya-Kaziken zu einer Unteredung mit ihm kamen, so dass sie die Stute nicht sehen konnten. Und einen ungestümen Hengst, den sie sahen. Die Maya Kaziken sahen den geilen Hengst, der die Stute riechen konnte (welche den Augen der Maya-Kaziken verborgen war), der auf sie blickte und wieherte und mit den HUfen schaarte und sich offensichtlich auf Cortés Befehl hin beruhigte.
Bernal Díaz del Castillo:
Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cap. XXXV.
Y como Cortés en todo era muy avisado, nos dijo riendo á lossoldados que allí nos hallamos teniéndole compañía:
—«¿Sabeis, señores, que me parece que estos indios temerán muchoá los caballos, y deben de pensar que ellos solos hacen la guerra é asimismo las bombardas? He pensado una cosa para que mejor lo crean, que traigan la yegua de Juan Sedeño, que parió el otro dia en el navío, é atalla han aquí adonde yo estoy, é traigan el caballo de Ortiz el músico, que es muy rijoso, y tomará olor de la yegua; é cuando haya tomado olor della, llevarán la yegua y el caballo, cada uno de por sí, en parte que desque vengan los caciques que han de venir, no loso igan relinchar ni los vean hasta que esten delante de mí y estemos hablando.»
[...]
y en aquel instante trujeron el caballo que habia tomado olor de la yegua, y atándolo nomuy léjos de donde estaba Cortés hablando con los caciques; y como á la yegua la habian tenido en el mismo aposento adonde Cortés y los indios estaban hablando, pateaba el caballo, y relinchaba y hacia bramuras, y siempre los ojos mirando á los indios y al aposento donde habia tomado olor de la yegua; é los caciques creyeron que por ellos hacia aquellasbramuras del relinchar y el patear, y estaban espantados.
Y cuando Cortés los vió de aquel arte, se levantó de la silla, y se fué para el caballo y le tomó del freno é dijo á Aguilar que hiciese creer á los indios que allí estaban que habia mandado al caballo que no les hiciese mal ninguno; y luego dijo á los dos mozos de espuelas quelo llevasen de allí léjos, que no lo tornasen á ver los caciques.